Atiende Ichmujeres a niñas y niños víctimas de la violencia de género a través del Cavim

El Instituto Chihuahuense de las Mujeres, a través de los Centros de Atención a la Violencia contra las Mujeres (Cavim) que operan en 11 municipios del estado, brinda atención psicológica a las hijas e hijos de mujeres víctimas de violencia. 

Andrea Rosales Magallanes, psicóloga del área lúdica en el Cavim Chihuahua, comentó que se trabaja con niñas, niños y adolescentes por medio de contención emocional, para que, junto a sus madres, logren revertir las secuelas que la violencia les ha dejado. 

Para ello, se establecen grupos de reflexión y en ocasiones sesiones de terapia individual para brindarles acompañamiento y recursos que les ayuden en el manejo de sus emociones e ir modificando sus patrones para evitar que sigan replicando la violencia en los entornos donde se desenvuelven. 

“Estos grupos son muy enriquecedores, porque se genera un ambiente de empatía cuando se identifican con otras niñas y niños por las situaciones que les ha tocado vivir, así pueden hablar en confianza del tema, y se dan cuenta que no son las únicas o los únicos que se sienten o han vivido algo así”, afirmó la psicóloga. 

En los primeros cuatro meses del año, se han atendido en promedio entre 30 y 50 infantes, dos veces a la semana en los grupos de reflexión, según abundó Rosales al señalar que con las niñas y niños de 4 a 11 años de edad se trabaja por medio de juegos y otras técnicas lúdicas que desarrolla el grupo de psicólogas, mientras que a las y los adolescentes a partir de los 11 años se les atiende mediante otra metodología de trabajo, de acuerdo a sus necesidades. 

“En ocasiones hay que dar seguimiento, y los grupos son flexibles, por eso varía la asistencia, pero en promedio son hasta 57 infantes”, precisó. 

La psicóloga señaló que hay casos en donde las niñas y los niños son receptores directos de violencia, aunque en su mayoría se trata de infantes que están inmersos en un entorno violento y conviven en situaciones de estrés, lo cual les genera afectaciones psicológicas. 

“Siempre es importante trabajar con estas niñas y niños, porque empiezan a replicar las conductas violentas, es algo que se incorpora de forma natural y se comienza a replicar en los diferentes contextos donde se mueven, en la escuela, con sus amistades… es difícil para ellas y ellos respetar a la autoridad, y todo esto va dejando un impacto negativo a nivel cognitivo y emocional, en los valores que van aprendiendo”, dijo. 

Asimismo, Rosales Magallanes sostuvo que es importante visibilizar que las niñas y los niños, al igual que sus madres, son víctimas de la violencia de género, y deben recibir contención, pues hay riesgo de caer en depresión o sufrir alteraciones de sueño, ansiedad, hiperactividad y/o falta de concentración. 

“Es muy importante trabajar tanto con las madres, como con sus hijas e hijos, pues el proceso se va haciendo menos complicado para todas las partes. Cuando las mujeres observan los efectos de la terapia en sus hijas e hijos, se comprometen más en su proceso de empoderamiento, y se evita el factor de transgeneracionalidad, es decir, que prevenimos que la violencia pase de generación en generación en esa familia”, concluyó. 

Las personas interesadas en este servicio que ofrece Ichmujeres pueden acudir al Centro de Atención a la Violencia contra las Mujeres (Cavim) que se ubica en la calle 35, colonia Obrera, a espaldas del Hospital Central, o bien pueden comunicarse al número de oficina 410-51-11.


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